Un Ensō para representar la «Defunción del Arte» en Morille (Salamanca) 1024 572 Suzuri

Un Ensō para representar la «Defunción del Arte» en Morille (Salamanca)

El pasado viernes tuvimos la fortuna de sumarnos al grupo de artistas convocado en el Cementerio del Arte de Morille (Salamanca) para escenificar y compartir, en un ambiente lúdico pero sincero, un anticipo de lo que supondrá en octubre próximo la culminación del proyecto “Defunción del Arte”, organizado por Take Away Process a iniciativa de Olga Isla.

La performance colectiva, que incluyó la simulación de un velatorio al aire libre y una procesión en la que los asistentes acompañamos a las obras fallecidas hasta el Cementerio del Arte para proceder a su incineración, culminó con la visita al lugar en el que se construirá el columbario que dará cobijo a las obras de todos los artistas participantes.

Como explicó Olga Isla, se trataba de hacer explícito el sentimiento de aflicción y desconsuelo que produce el hecho de tener que enterrar obras de arte que “a pesar de haber nacido fuertes, acaban debilitándose por falta de reconocimiento y terminan agonizando hasta encontrar la muerte”.

Del diseño circular del monumento funerario surgió, precisamente, la idea de la performance con la que se cerró la representación del acto de cremación en el Cementerio del Arte de Morille (como anticipo de la que tendrá lugar en Málaga el próximo mes de junio): el Ensō realizado por Guillermo de Vicente.

El Ensō nos ha permitido representar con un solo trazo la principal seña de identidad del columbario (su carácter acogedor de diseño circular) y el proceso de concepción, nacimiento, crecimiento, desarrollo, agonía y muerte de las obras.

Después de una inspiración lenta y profunda, la pincelada comenzó a recorrer simbólicamente el camino que al que aspira toda obra de arte: desde su gestación hasta ese estado de plenitud que en apariencia representaría su reconocimiento explícito en el mercado del arte.  

La intención era que, en este caso, el simbolismo con ese proceso culminara intencionadamente con la visualización del estado de debilidad, agonía y muerte al que el mercado del arte condena a las obras (y con ellas a sus autores) que nunca alcanzarán ese reconocimiento explícito.

Un proceso que se nos antoja similar al que sufren el 90 por ciento de las obras de arte que pertenecen a las colecciones de los Grandes Museos. Obras que a pesar de su reconocido valor, se mantienen sepultadas en sótanos y almacenes, ocultas a los ojos de los visitantes, por la falta de espacio físico para ser exhibidas. En este caso, podríamos decir que permanecen enterradas en vida.

Pero en su devenir caprichoso, probablemente guiada por la energía de todos los asistentes esa única pincelada no culminaría sobre el papel, cerrando sobre si misma lo que habría de representar “el círculo vicioso que perpetua el sistema”, sino que se elevó en el aire para expandirse hacia el infinito en busca de ese aliento vital que mostrará a cada obra y a cada autor a encontrar su lugar en un círculo más amplio y veráz: el Universo (que no Mercado) del Arte.

En este sentido, según Guillermo de Vicente, «el Ensō representado en el Cementerio del Arte de Morille no responde a una manifestación artística individual, sino a la expresión de la conciencia colectiva manifestada a través de la participación de todos los artistas que forman parte del proyecto».

De hecho, el artista Domingo Sánchez Blanco (promotor junto con el ya fallecido Javier Utray del museo-mausoleo de Morille) enarboló el Ensō entre sus manos una vez terminado, para tenderlo al viento, mientras Olga Isla, procedió a su incineración prendiendo el papel de fibras naturales donde fue creado.

El viento se encargaría de cerrar el acto expandiendo las cenizas de la obra por tan artístico como inconmensurable camposanto.

Conviene resaltar que el Cementerio del Arte de Morille se extiende a lo largo y ancho de una parcela de 50.000 metros cuadrados donada por el Ayuntamiento de Morille a tal fin. Cada enterramiento es catalogado y documentado.

“Defunción del Arte” está promovido por Take Away Process, una iniciativa que engloba microproyectos basados en la cotidianidad desde el punto de vista de la psipos (psicología positiva). En ellos se incluye el espacio como extensión de la obra (proyecto de arte contemporáneo expandido).

 

«Defunción del Arte» es un proyecto artístico dirigido y coordinado por Olga Isla, Laura Glez. Villanueva y Mimi Ripoll. Más información en: https://www.takeawayprocesscontemporaryart.com

Desde estas líneas deseamos agradecer públicamente a Olga Isla su invitación para participar en un evento con un significado tan especial.

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