Hombre que camina, de Giacometti: el único movimiento es el regreso
¿Qué es lo que nos hace sentirnos como si estuviésemos delante a un espejo cuando nos situamos frente al Hombre que camina de Giacometti? La rugosidad de su superficie, su tosquedad aparente, sus imperfecciones, los bultos, surcos, huellas, marcas y hendiduras… resuenan en nuestras entrañas revelándonos la vulnerabilidad del ser humano, poniendo de manifiesto nuestras propias imperfecciones,…
leer más





